Tengo tantas cosas pendientes a las que meterle mano... dos de esas cosas eran esta Chabel y esta Alina oriental heredadas de mi hermana. El material del que están hechos las Chabeles es malísimo y ésta, que además fue la primera y está muy usada, ni os imagináis cómo tenía la cara de blanca, además de otros desperfectos. La Alina estaba desarmada y la armé hace tiempo (ver aquí) pero estaba pendiente de maquillaje (el color amarillo me resultaba insoportable ) e implante de pestañas (compré un paquetito de pestañas postizas en .... una tienda del Bahía Sur. Jajjajaja, ya sé que más de una habrá completado con :"¡el chino!").
Pues ya están hechos los arreglillos. Todo el rato han estado las dos con las manos cogidas porque después de lo que vieron que le hice a la monster Barbie estaban atemorizadas, ¡pobrecillas! jejej. Después de mirarse en un espejo han respirado aliviadas (¡Ufffff, menos mal que hoy se ha tomado la medicación!- les he escuchado decir).
El tratamiento ha consistido en aplicarle pintura acrílica roja mezclada con crema Nivea (¡ni vea lo que pringa!) por la cara en varias tandas hasta que las caritas han tomado un color más saludable.
Luego con un pincelito fino se han pintado los rasgos y, como protección y para dar algo de brillo, se ha dado esmalte de uñas transparente a los ojos y la boca. A Alina se le han implantado con mucha paciencia las pestañas postizas. Le pegué unos mechoncitos con Loctite ,después de despegarlos de los dedos en varias ocasiones hasta que le cogí el tranquillo, y luego los recorté.
Como véis, de vez en cuando no se me va la olla y soy más Jeckyll que Hide, jeje. Ahora queda pendiente la ropa, aunque a Alina ya le tengo casi acabada la ropa. Probablemente mañana ya podréis verla vestida y lista para poner en la vitrina. ¡Bezozzzzzzzzzz y buen finde a todosssssssssssss!.