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sábado, 8 de septiembre de 2012

SOY MAESTRA

Hoy me han mandado un correo que me gustaría que llegase a todo el mundo. Aquí va:

Soy maestro/a, y me honro de serlo y me enorgullezco de mi profesión. Sí, tengo dos meses de vacaciones y un horario de docencia directa bastante denso.
Soy maestro/a, trabajo en el aula y fuera de ella y la gente no lo sabe y a mí no me importa.
Sí señores, soy maestro/a, con oposición, pertenezco al cuerpo  de funcionarios.
Soy maestro/a, y no discuto los días de descanso de los bomberos, ni los de los funcionarios de prisiones.
Soy maestro/a, y cuando voy al médico no le discuto su diagnóstico, sólo espero que me cure.
Soy maestro/a, y cuando voy a mi abogado no le discuto de leyes, sólo espero que me defienda.
Soy maestro/a, ,y cuando voy por la autovía, conduzco con confianza porque sé que la diseñó un ingeniero de caminos.
Soy maestro/a, y vivo en una casa tranquila, la casa que proyectó en su día un arquitecto.
Y ustedes ¿quiénes son? ¿Por qué se atreven a decir que trabajo poco y mal?
Soy maestro/a, y enseño cada día el camino a seguir para conseguir las competencias de una profesión.
Soy maestro/a, y recojo cada curso a un montón de chavales de los que aprendo tanto como ellos de mí.
Y ustedes ¿quiénes son? ¿Por qué se atreven a decir que trabajo poco y mal?
Soy maestro/a, y trabajo cada día con personas sensibles y frágiles porque aún no han alcanzado la madurez.
Soy maestro/a, e intento inculcar trabajo, esfuerzo y dignidad para alcanzar el éxito personal.
Y ustedes ¿quiénes son? ¿Por qué se atreven a decir que trabajo poco y mal?
Me bajan el sueldo, me suben las horas de trabajo, me incrementan los alumnos en el aula…YO SÉ QUIÉN SOY
Pero… ustedes ¿quiénes creen que son?
Bezozzzzzz y buen finde.

domingo, 1 de noviembre de 2009

RESPUESTAS A LOS COMENTARIOS DEL POST ANTERIOR

Esta vez he decidido poner las repuestas a los comentarios que ya he recibido en mi anterior entrada en un post nuevo, porque han surgido en ellas puntos sobre los que me gustaría que mi opinión quedase clara y al alcance de quien quiera leerlas y opinar.
Mariajo, lo primero, yo no me quejo de la jornada intensiva. La partida, por experiencia, es mucho peor, porque a la vuelta por la tarde y después de haber comido ni te cuento cómo están las criaturas. De lo que me quejo es de que haya niños, y muchos de tres años, que tengan jornada de 7.30 a 6 de la tarde.
Antes había clases con 40 niños pero lo que decía el maestro iba a misa. Cuando alguno iba mal, se le ponía en el pelotón de los torpes y se le hacía repetir hasta que tenían nietos en su mismo curso. También recuerdo cómo alguna tutora de esas que padecí de pequeña dejaba a una niña apuntado en la pizarra y se iba de compras a la tienda de la esquina (Que conste que no estoy de acuerdo con semejantes barbaridades).Ahora no nos llega el tiempo, aunque no te lo creas. Ni te imaginas la cantidad de papeles, la mayoría chorras e inútiles y que aumentan con cada curso que pasa, que nos hacen rellenar. Luego, queda la cuestión de organizar la clase para que se pueda aprovechar al máximo el tiempo, el material,... dedícate a corregir ejercicios, controles, a prepararte el tema, a organizar la tarea y el tiempo para que los más atrasados que no pueden ir a apoyo, porque rara vez funciona, puedan salir adelante y también tarea para aquellos máquinas que se beben el trabajo y vienen a por más.
No, Mariajo, no. Hay maestros irresponsables, desmotivados, vagos que esos si que tienen tiempo de sobra a costa del trabajo de los demás, pero si te tomas mínimamente en serio tu profesión acabas de trabajo hasta las cejas y más arriba. Si el tema de nuestras vacaciones es por lo que dices que tenemos todo el tiempo del mundo pues mira, si haces recuento tenemos el mismo número de días libres que cualquier funcionario, lo que pasa es que los tenemos todos juntos y no tenemos días de asuntos propios para poder utilizarlos cuando creamos conveniente. Tampoco tenemos el recreo, porque hay que estar vigilando niños (llama a Delegación, por ejemplo, a eso de las diez, verás lo pronto que te van a coger el teléfono, ji Paco. Esos si que desayunan, y unen desayuno, almuerzo y cena). Tampoco podemos elegir el mes en que nos vamos de vacaciones.Cualquier funcionario que falta tres días al trabajo por motivos de salud no tiene que justificarlos con papel del médico, los maestros sí. Bueno, podría seguir pero esto ya se ha hecho muy largo. No me enfado porque me digas lo que piensas, cada uno ve las cosas de una manera y está en su derecho de decirlas, al contrario, sólo de esa forma tu puedes conocer lo que hay y yo ver cosas en las que no he caído en cuenta. Quizás si hubiesen debates sobre este tipo de cuestiones se sacarían más cosas en claro y quizás se mejoraría en algunos aspectos.
Carmen, Inma, Kira, Candela, nada puede sustituir a un maestro y unos padres responsables e implicados en la educación de sus hijos. Un buen maestro con tiza y pizarra, un buen alumno con un cuaderno y un lápiz y unos padres que colaboren con el maestro es lo único que hace falta para que los niños se hagan personas cabales y aprendan todo lo necesario para desenvolverse en la vida.Afortunadamente, hay padres que se implican y con sentido común, pero cada vez son menos.
Kira, en cuanto al tema del acoso, no es que no queramos actuar, es que no podemos. La ley nos ata de pies y manos. Quejaros como padres a la administración y exigid que la cosa cambie. Que los maestros podamos tener la autoridad que se nos ha arrebatado. Que cuando un niño actúa de esa manera se investigue a la familia y se le haga un seguimiento para ver el porqué de esas conductas, no sé.
También soy madre y trabajadora y sé que tal y como están las cosas hay que trabajar fuera de casa si quiere una llegar a fin de mes. Lo que a mí no me cuadra es que un problema que debe resolverse haciendo que los trabajos sean eso, trabajos y no puestos de esclavitud se le cargue a la escuela. La sociedad debe hacer que la vida laboral permita estar a los trabajadores con sus familias y sus hijos. Eso sí que yo lo considero una adecuada conciliación de vida laboral y familiar. Que los padres puedan tener trabajos que les permita estar con sus hijos y que no los obligue a dejarlos en un sitio y en otro. Los niños necesitan de sus padres. Es una necesidad básica para un crío.
La escuela adolece de muchos problemas y en esos problemas, en mayor o menor medida, todos tenemos (y digo todos, porque dentro de mi colectivo también hay maestros que vaya tela, aunque son minoría, no digo que no) parte de culpa y también parte de la solución.
Buenooooooo, que como me toquen el punto sensible no hay quien me pareeeeeeeeeeee. Espero no haber ofendido a nadie con mis palabras. Solo pretendo exponer mi punto de vista sobre estos temas.

sábado, 31 de octubre de 2009

ALGO TERRORÍFICO DE VERAS

Mi post de hoy es de lo más serio. Antes podéis ambientaros leyendo este post que Candela ha puesto en su blog ( http://candela123.blogspot.com/2009/10/ordenadores-versus-maestros.html). Si, la cosa va hoy de algo tan serio como debería ser la Educación.
No sé en otras comunidades, pero aquí en Andalucía la cosa da auténtico pavor. En el post de Candela se habla del disparate de gastar el dinerito de todos en darle portátiles a los niños de 5º y 6º, mientras que si un maestro está de baja pues no se manda a nadie para sustituirlo porque no hay dinero y hay que comprender que estamos en crisis y que todos tenemos que poner de nuestra parte y bla, bla, bla y bla, bla, blá.
La falta de dinero de la CEJA (parece que el nombrecito se lo ha puesto Ibáñez, ya sabéis la TIA, la ABUELA...) no solo deja a los alumnos que lo necesitan sin clases de apoyo, sino que nos obliga a los maestros a trabajar con más alumnos por aula de los que sería aconsejable para realizar con ellos una buena labor educativa. Pero, claro, luego basta con obligar a los maestros a comenzar el curso antes, aunque eso nos deja sin tiempo material para preparar las cosas como es debido, o a ampliarlo y hacernos darle clases particulares en verano a los alumnos que no han salido airosos (esto todavía no se hace pero me lo estoy viendo venir). Y como muchos padres esto lo ven perfectamente pues a tirar para adelante.
La falta de dinero de la CEJA también ha hecho que no se lleven a cabo proyectos como el que pretendía hacer arreglos en las infraestructuras de los Centros más viejos y precarios en este sentido.
La falta de dinero de la CEJA hace que no tengamos un mobiliario decente en las aulas.
Pero no solo la CEJA adolece de falta de recursos monetarios, no, también de sentido común. Este curso lo inauguramos con una medida que, bajo mi punto de vista, va en contra, incluso, de los tan cacareados derechos del niño. Este curso el periodo de adaptación para los niños de tres años se lo han cargado de un plumazo. Desde el primer día de curso, alumnos que aún no tienen cumplidos los tres añitos, han tenido que soportar jornadas de 9.00 a 14.00 con unos compañeros que no conocen, con un adulto completamente extraño para ellos y en un entorno que por serles desconocido se les vuelve aterrador. Ni os cuento como han acabado las jornadas todos aquellos compañeros a los que les ha tocado la lotería de lidiar con estos cursos. Veinticinco criaturas, en el mejor de los casos, porque, aunque este tramo educativo no es obligatorio, a nosotros si nos obligan a admitir a más niños de los que establece la ley, llorando, vomitando, meándose y cagándose, haciendo todo lo posible por escapar de la clase y sin ningún tipo de ayuda. Porque ese es otro tema, en los tres años no se cuenta con monitores que ayuden a los maestros en sus labores con estos niños tan pequeños.
¿Y los sindicatos qué hacen? Pues a mi me gustaría saberlo tanto como a vosotros.
¿Y los padres? Pues encantados de la vida, porque a la mayoría les trae al pairo que sus hijos aprendan o no, lo único que parecen perseguir es acabar con esas largas vacaciones de los vagos de los maestros y que la administración les tenga recogidos a los niños para que pueden conciliar vida laboral y familiar. Aunque no sé qué conciliación es esa cuando hay niños que entran en el aula matinal a las 7.30 o las 8.00 de la mañana están sus preceptivas horas lectivas, enlazan con el comedor y luego con las actividades extraescolares y terminan saliendo a las cinco o seis de la tarde del centro para llegar a unas casas con unos padres cansadísimos que les consienten todo con tal de que no los molesten. ¿Qué vida familiar se hace ahí?
Bueno, como veis también tengo mi lado oscuro y cosas que me cabrean. Siento el tostón. Podría seguir, pero mejor dejarlo porque me estoy poniendo verde por momentos y temo convertirme en la masa de un momento a otro.